Ayer hice una apuesta. Muchas veces lo he hecho y casi tomo mundo sabe que cuando apuesto gano, y que lo he apostado muchas cosas (dinero, acciones, posesiones).
Pero esta vez fue muy diferente. Aposté con quien se podría decir que es mi peor enemigo. Aposté fuerte, muy fuerte, y creo que gané...
"Creo" porque aun cuando o fui quien tenía la razón, lo que puse en juego es algo que tal vez no pueda recuperar. Y más importante aún, no sé aún el precio que pagaré por ganar semejante apuesta... Lo único que sé es que no es una buena idea apostar por las acciones de una mujer...
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