9/12/14

Letargo.

Decido intentar escribir aquí sobre tí y me encuentro con que he dejado las alegorías, con que mis palabras ya no riman entre sí y que no puedo expresar lo que siento de la misma forma que antes...

En eso se ha convertido mi vida: En un letargo, un sueño paralizante, entumecido, ausente y sin conmoción. Me pregunto si estoy roto. Si me rompiste de forma insospechada y que por ello ya no volveré a ser igual... Ya no volveré a ser yo.

Te leo, te miro, te observo, pero ya no siento. Ya no está para mí esa mínima fracción tuya escondida dentro de mi corazón. Ese tesoro de tu recuerdo que sólo es mío, como el amor que te profesaba.

Y entonces, ante este adormecimiento, me pregunto: ¿Perdí tu amor o la capacidad para amar?

17/7/14

Quien quiera...

Y ahora en mi blog... Sin necesitar cuenta en blogger... Que comente... Quien quiera...

Guardia nocturna en el Castillo Negro...

La noche es fría y la guardia en el Castillo Negro es solitaria… Sólo, sin nadie alrededor… Más que sus pensamientos… Sus recuerdos… Sus miedos…

La luz de la antorcha le visita, le invita y también le ofrece ilusión. Le ofrece vistas del pasado, del futuro. Le regala sensaciones… Le da y le quita… Cálida y amenazadora…

Y un tirón del viento le hace agitarse en su baile… Frenética le hace ver una sombra que se aleja por el pasillo cerrado que tiene al frente… Titubea… Vacila… Da un paso… Después otro… Empieza a correr tras la sombra intrusa…

Deja la compañía de la antorcha poco a poco, corriendo por el pasillo mientras se aferra al arco… La sombra dobla y se escabulle por las esquinas, mientras sacude el carcaj en busca de flechas…

La sombra, desesperada, huye… huye, pero no logra tomar ventaja alguna… Huye e intenta esconderse de la mira del arco… Hasta que en un mal quiebre de pasillo, la flecha le aturde el corazón…

Temeroso, el guardia se acerca a su presa… Con un pie le da la vuelta al torso del intruso… Y, congelado del terror, mira la cara propia…

La luz de la antorcha se acerca a él… Viene rápido… Y el guardia entra en pánico… Huye, desesperado por los pasillos de otra sombra que le persigue… Que le sigue con arco y flecha a la mano… Hasta que en un mal quiebre de pasillo, una flecha le aturde el corazón…


Así, con el último suspiro de su ser… Puede ver la cara propia en un ser que le mira congelado de terror…

Por tanto tiempo...

Te he buscado por tanto tiempo… que he olvidado buscarme a mí mismo…

Que me he olvidado de buscar razones para vivir, y he encontrado más razones para beber…
Que me he olvidado de buscar razones para ser feliz, y he encontrado caretas que vestir…
Que me he olvidado de buscar pensamientos racionales y he encontrado sentimientos pueriles…
Que me he olvidado de buscar en el presente y he encontrado recuerdos amargos…
Que me he olvidado de buscar la luz del día y he encontrado la noche de la ciudad…
Que me he olvidado de buscar luceros y he encontrado estrellas moribundas…


La luna, por tus ojos. El mundo, por tu mano. El mañana, por tu hoy. El ser, por el contigo…

21/4/14

Sirena...

Bella sirena, lucero de mi corazón,
con tez de Luna y ojos de Sol.
Que con canto, al oído encantas,
que con besos, al alma quebrantas

Sirena con labios de fresas maduras,
con danza de fina soltura..
¿Por qué tu amor nunca perdura?
¿Por qué obsequias muerte tan prematura?

Llámame con tu hermoso canto,
ese himno con recuerdo tan amargo,
pues de mi mente no aparto
roce alguno de tu tacto.

Perderme en la arena de tu playa.
Luchar con los embates de tus olas.
Explorar tu isla donde se haya
la más preciada de tus joyas.