Pero hace ya algún tiempo una mujer se atrevió a llamarme así: COBARDE. Y no pude siquiera contestarle en ese momento. Tal vez porque no tenía respuesta a ello, porque en verdad me importa lo que piense de mí (sí, ella me importa así) o porque me dejó sin palabras.No sé, pero no puede responderle nada.
Y después de ese tiempo me dí cuenta de cuánta razón tenía cuando me llamó así. Soy un cobarde. Pero no por las razonas que ella había dicho sino por otras que puede que ella si conozca.
¿Qué cuáles razones? Pues por la que me di cuenta de que sí lo era es porque en la vida no he luchado lo suficiente por lo que quiero cuando al amor se trata. Me dejo derrotar muy pronto, de manera fácil; a veces, incluso, sin haber luchado de verdad.
Sin decir lo que sentía cuando lo sentía. Por no verla a los ojos y pedir lo que quería en ese momento. Por no robar ese beso cuando tuve oportunidad... Por ello soy un cobarde... Por ello... Por ella...
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