17/6/11

Síntoma, no Enfermedad.

Hace dos días fuí al McCarthy's de la Juárez y digamos que bebí a mis anchas (según mis cuentas fueron 2 lts. de cerveza y entre 14 y 16 cervezas) y al llegar a mi casa sólo tuve fuerzas para vomitar en la bandeja de los platos (hey hey hey! quité los platos antes...) y tirarme a dormir.

"Alcohólico" piensan, e incluso dicen, los que llegan a creer que me conocen... Lo malo es que no es así.

Cierto, mi padre es alcohólico (20 y tantos años sin beber, pero según él eso no se cura) y eso me deja con una fuerte tendencia a las adicciones, pero aún así, sé perfectamente que no lo soy.

Y hasta el día de hoy me había rehusado a darme cuenta del por qué lo hago: porque prefiero ojos rojos por el desvelo y el alcohol que por llorar estúpidamente por personas que, posiblemente, no lo merecen siquiera...

El primer punto es darse cuenta, el segundo es cambiar... pero, ¿acaso vale la pena hacerlo en mis circunstancias?

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