12/6/11

Sangre Pasión.

Te recuestas, desnuda... liviana, sobres tus sábanas y mi pulso se acelera con cada cerrar y abrir de tus bellos ojos. "Bésame" me dices con un suspiro. Asiento y me acerco poco a poco a tu boca. Al límite de ella me detengo por un leve instante para saborear tu aliento sobre el mío... No puedo soportar ni un momento más y te beso con alevosía. Y dentro de una prisión hecha por nuestros labios, las lenguas hablan entre sí. De pronto, una aguda punzada en mi labio me hace abrir los ojos de repente: muerdes mi labio tan fuerte... Me separo de tu boca y miro como lascivamente recoges mi sangre de tus labios... "¿Te gusta el sabor de mi sangre?", te pregunto y respondes entre risitas: "Te dije que me besaras, no te dije que en la boca."

Una sensación eléctrica me recorre la espina al escuharte decir eso y después de un isntante recobro la cordura suficiente para acercarme otra vez a tí. Dejo rastros de la sangre de mis labios por todo tu cuello. Me detengo en uno de tus pechos para entretenerme en su cima... y al contacto de mis mordiscos puedo escuchar los latidos de tu corazón acelerándose tanto que los míos los siguen.

Mi lengua saluda la tersa piel de tu vientre. Juego con tu ombligo y me doy cuenta del rastro de mi sangre por la piel de todo tu cuerpo. Sé que no puedes esperar ni un poco más cuando me tomas de la cabeza y me "invitas" a bajar un poco más... Sólo una mirada a los pétalos de tu más bella rosa me enloquece de placer... Cuando me acerco, una tibia gota cae de mi labio hacia tí...

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