Y después de tantas horas de haber bebido, simplemente llego a mi casa, molido y con la cabeza hecha pedazos a eso de las 2 p.m. Intento inspirarme en vos para ser feliz por un instante y termino encontrando que no puedo después de todo. El cuerpo me pasa factura y un auténtico blackout se presenta... Entre sueños escucho a mis padres por el celular y solo contesto con un "ajá" de mala gana. Después de varias horas, tal vez 10, me despierta el eco de la t.v. encendida en la sala y me levanto por inercia. Sin hambre y con desgano caliento una tacita de chocolate y me siento para encender la computadora. No sé si quiero encontrarte conectada, porque no sé qué vas a decir o qué voy a decir yo. Al final no importa porque no estás. Después de un rato me despido porque voy a ver si puedo dormir un rato más.
Quisieran que fuesen tus labios pero termino encontrando los del absolut... y me pregunto si soy feliz. Mi "yo" despiadado se atreve a contestarme que no. Mi "yo" optimista me dice que me hace falta intentarlo un poco más. Pero no importa en realidad, lo que importa es si así quiero ser...
No siempre después de la tormenta viene la calma... a veces después de la tormenta, tú sabes, viene otra peor aún...
I know!
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